Trece allanamientos, siete autos secuestrados, dinero y drogas
A cinco días de las elecciones nadie afirma que Villaverde llega como candidata
La postulante al Senado parece ser una dificultad para el discurso impoluto que pretende imponer La Libertad Avanza.
La diputada nacional y candidata a senadora por La Libertad Avanza (LLA), Lorena Villaverde, atraviesa horas decisivas que podrían definir su futuro político inmediato. A menos de una semana de las elecciones, en los pasillos libertarios y entre sus aliados del PRO crece la posibilidad de que sea bajada de la lista antes del domingo.
El riesgo se disparó luego de una seguidilla de controversias que reavivaron viejos antecedentes y tensiones internas. Villaverde reconoció públicamente haber sido detenida en los Estados Unidos hace más de veinte años, aunque sostuvo que no fue por tráfico de drogas sino por “conspiración”. Además, se la vincula con Claudio Ciccarelli, primo del empresario Fred Machado, actualmente investigado por narcotráfico, vínculo que ella relativizó al asegurar que “no tiene nada que ocultar”.
La legisladora buscó despejar dudas con un gesto que sorprendió incluso a sus propios compañeros: se sometió a una rinoscopía en vivo, transmitida por redes sociales, para “demostrar transparencia” y cortar de raíz los rumores sobre consumo de drogas. Pero el intento, lejos de calmar las aguas, encendió nuevos focos de discusión dentro del espacio libertario.
Malestar interno y presión política
Según publicó La Nación, la situación generó malestar tanto en la conducción nacional de LLA como entre los referentes del PRO que comparten listas con el oficialismo libertario. Algunos dirigentes admiten en reserva que la continuidad de Villaverde “pone en riesgo la credibilidad del proyecto” y que su caso podría transformarse en una carga política en la recta final de la campaña.
“Hay incomodidad, nadie se quiere inmolar por ella”, reconoció una fuente del Congreso. El desgaste mediático, sumado a las críticas de sectores aliados, alimenta la versión de que su nombre podría ser reemplazado en las próximas horas, antes de que se cierren definitivamente las boletas de cara al domingo.
A contrarreloj, las definiciones podrían llegar en cualquier momento. En los despachos libertarios nadie lo confirma oficialmente, pero ya circulan alternativas para cubrir su lugar en caso de que se concrete la baja. La posibilidad de una renuncia “voluntaria” no se descarta, aunque desde el entorno de Villaverde insisten en que “no hay motivos” para dar ese paso.
La polémica llega en un contexto en el que La Libertad Avanza intenta consolidar su estructura nacional con figuras de perfil más técnico y menos expuestas. En ese tablero, cada escándalo se mide con lupa: un tropiezo puede impactar en la imagen de Javier Milei y su círculo más cercano.
Villaverde, por su parte, mantiene un discurso desafiante. Sostiene que es víctima de una “operación política” y que su vida “ya fue revisada de punta a punta”. Sin embargo, su situación expone la fragilidad interna de una fuerza que llegó al poder con discurso de pureza moral, pero que hoy enfrenta su propia contradicción entre lealtad y conveniencia.
A pocos días de las elecciones, el desenlace podría escribirse antes del voto: si Villaverde sigue en carrera o si su nombre se convierte en el segundo retiro resonante del cierre de campaña libertaria, después de José Luis Espert.






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