Genética e innovación: la apuesta patagónica para una ganadería competitiva
Con la presentación de razas como la Limangus y el uso de biotecnología, los productores buscan mayor eficiencia y adaptación para asegurar el futuro del sector.
En el marco de la XXIX Exposición Rural de la Comarca Viedma-Patagones y de la 13.ª Muestra Nacional Patagónica de la Raza Hereford, la ganadería regional volvió a ocupar un lugar central en el debate productivo y sanitario. Durante la jornada, el secretario de Ganadería de Río Negro, Tabaré Bassi, realizó un balance positivo de los encuentros realizados en Río Colorado y Carmen de Patagones, los primeros tras el levantamiento de la histórica barrera sanitaria del río Colorado. Bassi destacó el compromiso y la resiliencia de los productores, asegurando que “el productor sigue para adelante, comprometido con la actividad, lo pudimos ver hoy”. También valoró la unión entre las sociedades rurales de Viedma y Patagones, resaltando su forma de trabajo distinta a la lógica de la política tradicional.
Sin embargo, la mirada crítica también estuvo presente. Gastón Scheffeld, presidente de la Asociación Rural de Patagones, advirtió que la flexibilización de la barrera sanitaria pone en riesgo años de esfuerzo de los productores patagónicos, que lograron alcanzar la condición de libre de aftosa sin vacunación, considerada la mejor en el plano internacional. Scheffeld calificó la decisión del gobierno nacional como “apresurada y desprolija” y recordó que las rurales tienen la responsabilidad de defender el trabajo de todos los patagónicos.
La exposición también fue escenario de innovación genética con la presentación de la raza Limangus en la Patagonia Norte. Creada en Argentina hace cuatro décadas, producto del cruzamiento entre Limousin y Angus, combina la calidad de carne de la primera con la masa muscular de la segunda. Cabaña La Tonita, de Laureano Barila, confirmó la buena adaptación de estos animales a la región y destacó características como rusticidad, fertilidad, rendimiento carnicero y eficiencia alimenticia, virtudes que los posicionan como una alternativa de futuro para la ganadería local.
El evento contó además con la participación destacada de la cabaña Don Juan, un emprendimiento que se ha consolidado en Río Negro por su tradición familiar, la apuesta a la innovación productiva y su presencia constante en las exposiciones rurales. Su propietario, Federico Gilardi, compartió la historia y el presente de la firma, marcada por la incorporación de inseminación artificial y un plan genético riguroso. “Mi familia se dedicaba mucho a la agricultura y yo fui incorporando la ganadería. Con los veterinarios decidimos empezar con inseminación artificial, tratando de hacer lo más eficiente posible lo que hacíamos”, explicó.
Gilardi también subrayó cómo su experiencia como basquetbolista profesional en el extranjero influyó en su disciplina y constancia, valores que luego aplicó a la producción agropecuaria. En relación a la participación en las muestras, sostuvo: “Estos son animales que nacieron de embriones implantados hace años, criados bajo un plan genético. Nunca se sabe cómo van a llegar a la exposición, pero es una satisfacción enorme cuando se reflejan años de trabajo”.
La exposición rural dejó en claro que la ganadería patagónica atraviesa un momento de definiciones, en el que conviven la preocupación por las medidas nacionales con la apuesta firme a la genética, la eficiencia y la innovación como caminos para garantizar la competitividad y la sustentabilidad del sector.






Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario