Miércoles, 15 de abril
Viedma/Patagones

Andrade: “Íbamos hacia Viedma tranquilos, sin apuro. Yo conducía a unos 90 o 100 kilómetros por hora.

Andrade aseguró que Esther Padilla, la conductora de la Hilux, no se encontraba en el lugar del accidente cuando ocurrió el hecho.

Fabián Andrade, sobreviviente de un trágico accidente vial ocurrido en diciembre, compartió con profundo dolor los desgarradores momentos vividos antes y después del impacto que le arrebató a su madre y a sus dos hijos.

El siniestro se produjo en la Ruta Nacional 3, cuando la Renault Duster que Andrade conducía fue embestida por una Toyota Hilux manejada por Esther Padilla, quien, según informes policiales, estaba en estado de ebriedad.

"De repente, vi una luz que se me cruzó"
“Veníamos viajando felices, como cualquier familia”, relató Andrade. “Íbamos hacia Viedma tranquilos, sin apuro. Yo conducía a unos 90 o 100 kilómetros por hora. Todo parecía en calma hasta que, de repente, vi una luz cruzarse frente a nosotros. Intenté esquivarla, pero fue imposible”.

El impacto desató una escena devastadora. Andrade relató con angustia cómo salió del vehículo tras el choque: “Pude salir golpeado, miro al costado y veo que mi hijo mayor ya no tenía signos de vida. Voy hacia atrás buscando a mi madre, pero no la encuentro. Saco a mi hijo más chico y lo cubro con una frazada que siempre llevábamos en los viajes”.

Búsqueda desesperada de ayuda
En medio de la confusión, Andrade buscó auxilio sin éxito. “Mi hijo mayor no tenía pulso, intenté sacarlo, pero no pude. Luego vi una pierna... era de mi madre. Salí gritando para pedir ayuda, pero nadie se detenía, hasta que finalmente una mujer paró para asistirnos”.

Con el menor de sus hijos aún con vida, Andrade rogó por socorro. “Tomás estaba entero, respiraba. Me quedé con él y a cada camión que pasaba le pedía que nos llevara al hospital, pero nadie quiso ayudarme”.

La ausencia de Padilla en el lugar
Andrade aseguró que Esther Padilla, la conductora de la Hilux, no se encontraba en el lugar del accidente cuando ocurrió el hecho. “Nunca la vi. Estaba en shock, tratando de salvar a mi hijo, pero nadie me ayudaba”, lamentó.

El testimonio de Fabián Andrade expone la profundidad de su pérdida y deja en evidencia las circunstancias que rodearon este accidente, causado por la imprudencia al volante. El caso, que ha conmocionado a la comunidad, reaviva el debate sobre las consecuencias del consumo de alcohol y la responsabilidad al conducir.

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