Viedma le dice adiós a tres emblemas del comercio local
Cerraron Umami y Granada Deportes y podrÃa cerrar Sahara.
Viedma está cambiando, y no siempre para bien. En medio de un panorama económico complejo que golpea al paÃs, la capital rionegrina ve reflejada esta crisis en su tejido comercial. En las calles céntricas, donde antes la vida bullÃa entre compras y encuentros, ahora se escuchan cada vez más historias de resistencia y despedidas.
Este año, la economÃa local enfrentó desafÃos que llevaron a muchos comerciantes a tomar decisiones difÃciles. Algunos cerraron sus puertas definitivamente, mientras otros intentaron adaptarse, buscando nuevos horizontes o reduciendo su escala. Pero entre las pérdidas recientes, destacan tres negocios que marcaron generaciones de viedmenses y que, lamentablemente, ya no serán parte del paisaje urbano.
El sabor de Umami: una despedida dulce y amarga
El 30 de noviembre, Umami, la emblemática confiterÃa y pastelerÃa de la calle Buenos Aires, sirvió su última porción de torta. Después de casi 15 años endulzando los dÃas de la ciudad, su dueña decidió continuar con la pastelerÃa, pero de forma exclusiva a pedido. Su cierre deja un vacÃo en el corazón de muchos, especialmente de quienes celebraron cumpleaños, aniversarios y momentos especiales con sus creaciones.
Granada Deportes: cuatro décadas de historia que se despiden
Con casi 40 años de trayectoria, Granada Deportes, en Belgrano 321, anunció el cierre de su icónico local. Fue, durante generaciones, un punto de referencia para quienes buscaban ropa deportiva y casual. Más que un negocio, Granada fue un lugar de encuentros, un espacio donde se mezclaban las historias de deportistas locales y visitantes en busca de estilo y calidad.
Sahara: un cuarto de siglo de sabores inolvidables
En Saavedra 336, Sahara sigue atendiendo por ahora, pero su cierre o eventual cambio de dueño parece inminente. Con más de 25 años de servicio, esta pizzerÃa se convirtió en un clásico tanto para los vecinos de la comarca Viedma-Patagones como para los turistas. Antes de Sahara, el lugar albergó a la recordada AcrÃlico, otra joya del pasado gastronómico local. Hoy, sus pizzas, pastas y mariscos siguen atrayendo clientes, aunque con la incertidumbre de lo que sucederá en los próximos dÃas.
El cierre de estos comercios es mucho más que un impacto económico. Es una pérdida simbólica, una despedida a lugares que definieron parte de la identidad de Viedma. La crisis económica, la competencia de grandes cadenas y los cambios en los hábitos de consumo han jugado su papel, pero también lo ha hecho la resiliencia.

La cafeterÃa Umami, un lugar consagrado para un cálido ambiente con café y scones artesanales.






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