Tres años y medio de prisión efectiva para el conductor que mató a un hombre en la ruta a El Cóndor
Federico Ignacio Navarre fue condenado por homicidio culposo agravado por alcoholemia y por invadir el carril contrario. El siniestro ocurrió en agosto de 2024 y dejó también una hija de la víctima herida.
El Tribunal de Juicio condenó a Federico Ignacio Navarre a tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo por el siniestro vial ocurrido en agosto de 2024 en la Ruta Provincial N°1, que conecta Viedma con El Cóndor. En el hecho murió el conductor de otro vehículo y su hija resultó con lesiones.
Además de la pena privativa de la libertad, los jueces impusieron a Navarre la inhabilitación para conducir vehículos por siete años.
El siniestro se produjo cuando Navarre circulaba desde Viedma hacia El Cóndor. A la altura del kilómetro 8,980, invadió el carril contrario y chocó de frente contra un automóvil que venía en sentido opuesto. El conductor de ese rodado falleció en el acto, mientras que su hija, que lo acompañaba, sufrió lesiones de diversa consideración.
El imputado había admitido su responsabilidad penal en febrero de 2026, en el marco de un acuerdo parcial. La calificación legal incluyó homicidio culposo agravado por la conducción antirreglamentaria y por alcoholemia superior a la permitida, en concurso ideal con lesiones leves culposas.
Durante la audiencia de cesura, el Ministerio Público Fiscal y la querella solicitaron la prisión efectiva, argumentando la gravedad del hecho y su impacto en el entorno familiar y social de la víctima. En cambio, la defensa pidió la pena mínima y cuestionó la necesidad del encierro efectivo.
Declararon en el juicio familiares del fallecido, la joven lesionada y profesionales que la atendieron psicológicamente, quienes detallaron las secuelas emocionales que aún padece. También testigos del ámbito laboral y social de la víctima describieron su vida cotidiana y el vacío que dejó su muerte.
Como agravantes, el tribunal evaluó la magnitud del daño (una persona muerta y otra herida), el alto riesgo generado y el nivel de alcohol en sangre de Navarre, que superó ampliamente el mínimo previsto para agravar la figura penal. Además, se incorporó un antecedente: el imputado ya había sido sancionado por alcoholemia positiva en otra oportunidad, con una inhabilitación previa para conducir.
Como atenuantes, los jueces consideraron la falta de antecedentes penales y la admisión de responsabilidad, que permitió acotar el debate sobre la autoría del hecho.
La sentencia también rechazó tratar en esta instancia un pedido de reparación económica vinculado a la querella, al considerar que debe canalizarse por otra vía judicial.
Una vez firme el fallo, se realizarán las comunicaciones correspondientes para el cómputo de la pena y su ejecución.
Adminn25
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