“La Casita de Medio Camino” de Viedma celebra 34 años como un emblema de la salud mental comunitaria
El dispositivo del Hospital Zatti festejará el 13 de mayo en el barrio Parque Independencia. La Organización Panamericana de la Salud y la OMS destacaron recientemente esta experiencia por sus resultados en calidad de atención y respeto por los derechos humanos.
En el barrio Parque Independencia, y sobre la calle Moreno en las 1016 viviendas, funciona hace 34 años un espacio que se convirtió en un verdadero pilar para el acompañamiento de personas con padecimientos mentales. La “Casita de Medio Camino”, dependiente del Hospital Artémides Zatti, celebró un nuevo aniversario con un lema que resume su esencia: “celebramos historias, vínculos y acompañamiento en comunidad”.
El doctor Pablo Joelson, jefe del Servicio de Salud Mental del hospital, explicó a este diario digital la importancia de este recurso único en la provincia. “Medio Camino significa que es un dispositivo intermedio. Después de una internación en el hospital, los usuarios pasan por acá para articular su inclusión social”, señaló el profesional.
Un puente hacia la vida autónoma
Lejos del antiguo modelo del aislamiento, la Casita ofrece talleres de carpintería, vivero, panadería y elaboración de viandas, además de una fuerte contención terapéutica y afectiva. “Lo que intentamos es la inclusión laboral para que el usuario tenga autonomía y herramientas para desempeñarse socialmente”, agregó Joelson, destacando el enfoque en la recuperación de derechos y la vida en comunidad.
Pero el trabajo no se agota en el paciente. El doctor Joelson fue contundente al resaltar el rol fundamental de las familias. “Cuando tenemos la suerte de que esté la familia, articulamos con ella. Tenemos grupos de familiares y atención individual para poder volver a ensamblar todo eso que en algún momento se rompió”, afirmó.
Río Negro, pionera y emblema nacional
Un dato central que enorgullece a la provincia es el marco legal que hace posible esta experiencia. La Ley 2.440 de desmanicomialización, sancionada en Río Negro hace más de tres décadas, fue pionera en la República Argentina. En este contexto, la “Casita de Medio Camino” se erigió como el primer dispositivo de estas características en toda la provincia, aquí en Viedma, sentando las bases para un modelo que hoy es reconocido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Río Negro sigue siendo un emblema de eso”, subrayó Joelson, haciendo referencia a la vigencia y los buenos resultados de una política que prioriza la desmanicomialización y el derecho a vivir en comunidad.
Trabajo territorial pese a las dificultades
Pese a los logros, el profesional no ocultó los desafíos cotidianos. “La demanda es enorme: nos llaman desde escuelas, desde el penal, desde juntas vecinales”, reconoció. Sin embargo, reafirmó su compromiso con el modelo comunitario: “Hacer salud mental comunitaria significa estar presente en cada barrio, atender cada llamado, cada urgencia y cada situación compleja”.
Y concluyó con una frase que refleja la mística del servicio: “Me quedo con la salud mental comunitaria porque creo que es la mejor manera de estar presente con la gente”. Una declaración que, en el aniversario de la Casita de Medio Camino, resuena como un compromiso firme con la inclusión y la dignidad de los usuarios y sus familias.
Adminn25
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