“El hambre no se va de los barrios”: Lorena Alan denuncia el fin del Potenciar Trabajo y la pérdida de 800 millones para Viedma
La concejala de Vamos con Todos aseguró que 904 vecinos de la ciudad dejaron de percibir el salario social complementario. Criticó al gobierno nacional y provincial, advirtió sobre un “estallido social” y reclamó respuestas para sostener los comedores comunitarios.
En medio de un clima de creciente tensión social, la concejala Lorena Alan (Vamos con Todos) salió al cruce de las últimas decisiones del gobierno nacional y encendió las alarmas sobre el futuro de los sectores más vulnerables de la ciudad. En diálogo con este medio, la edil confirmó la baja del programa Potenciar Trabajo, una medida que, según detalló, deja a 904 trabajadores y trabajadoras de la economía popular de Viedma sin su único ingreso.
“El reclamo no es menor. Desde el 2019, el Potenciar Trabajo sostenía a 900.000 compañeros en todo el país. Ayer se dio de baja el programa, y en nuestra ciudad son 904 las personas que quedan afuera. Hablamos de compañeros de la rama rural, de la producción, de distintas organizaciones sociales que sostienen comedores, merenderos y huertas comunitarias”, explicó Alan.
La concejala detalló que el programa, que ya había sido congelado en $78.000 (muy por debajo del salario vital y móvil), era la herramienta que permitía a cientos de familias llegar a fin de mes. “No es un plan, es un salario social complementario por el que se peleó durante el gobierno de Macri. Esto se desprende de la decisión de la ministra Petovello de cortar los intermediarios y eliminar el registro de comedores RENACOM”, agregó.
800 MILLONES QUE DEJAN DE CIRCULAR
Uno de los datos más contundentes que aportó Alan fue el impacto económico directo en los barrios populares. “La pérdida mensual para Viedma es de más de 800 millones de pesos que ya no van a circular en la economía del barrio. Ese dinero no iba a un salón de belleza; iba al almacén, a la carnicería, a la verdulería. Es una economía circular que hoy se rompe”, advirtió.
Frente a este panorama, la concejala criticó duramente tanto al gobierno nacional como al provincial. “La provincia lamentablemente acompaña las políticas de Milei. Al gobernador no lo conozco, no hemos tenido comunicación. Hace años le pedimos a (el ex gobernador) Arabela que recorra los barrios y nunca lo hizo. La Tarjeta Río Negro Presente se reparte a punteros políticos, pero no llega a las organizaciones de base. Eso terminó rompiendo el tejido social”, sostuvo.
PROTESTA SIN RESPUESTA Y UN MUNICIPIO QUE “AYUDA PERO NO ALCANZA”
En ese contexto, Alan relató que ayer se acercaron al Ministerio de Desarrollo provincial (calle Buenos Aires) para entregar un petitorio. “No nos quisieron recibir. No esperamos una respuesta favorable, porque si no lo hicieron antes, no lo harán ahora”, afirmó.
Consultada sobre el estado de los comedores comunitarios, la concejala fue clara: “El hambre sigue. La necesidad sigue. Pero hoy no tenemos herramientas para sostener los espacios. Tuvimos que reducir los días de atención. Un comedor que daba comida tres veces por semana, ahora solo puede los sábados. Atendemos casos urgentes, sobre todo adultos mayores y niños”.
En ese punto, evaluó el alcance de la tarjeta municipal “A Comer”, creada por la Ley de Emergencia Alimentaria. “Son $100.000 por mes, que equivalen a 63 litros de leche. Nosotros atendemos a 35 o 40 chicos por día. No alcanza. Ayuda, pero no es suficiente”, lamentó.
COLABORACIÓN CRÍTICA Y PROYECCIÓN POLÍTICA
A pesar de las duras críticas hacia la provincia y la Nación, Alan sorprendió al destacar su relación con el municipio, al que incluso ayudó durante las recientes inundaciones. “Yo vengo del barrio. No me importa ponerme codo a codo con el enemigo si hay que ayudar. Sabíamos que el municipio no llegaba a todo, así que salimos a comprar nylon con los compañeros. No puedo quedarme en mi casa viendo cómo se mojan mis vecinos”.
Incluso, la concejala defendió al intendente ante las críticas. “Sí, me sacaron una foto con él rompiendo un huevo de Pascua y también otra ayudando en la inundación. Así soy yo. No guardo rencor. Trabajamos en conjunto porque eso es lo que importa para la comunidad. Eso no quita que tengamos reclamos: la regularización del Barrio Esperanza, el transporte público, las calles, la basura”, aclaró.
Finalmente, al ser consultada sobre si tiene aspiraciones políticas más altas (como la intendencia), Alan respondió con cautela. “Uno siempre tiene aspiraciones, pero hay un camino largo. Hay que seguir trabajando, estar con los vecinos. Para llegar hay que arrancar desde la periferia hacia el centro. No es fácil, pero la política debe servir para eso: para demostrar que se puede trabajar en conjunto más allá de los colores partidarios”.
Y concluyó con una frase que resumió el espíritu de su mensaje: “El malestar social no se tapa con protocolos antipiquetes ni con represión. El Estado no puede retirarse de los barrios. Vamos a seguir defendiendo el trabajo y la dignidad”.
Adminn25
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