Cascos antibalas y visores dobles: la nueva inversión rionegrina para proteger a quienes patrullan en moto
En una primera etapa fueron equipados 34 efectivos de Viedma, con una proyección de 200 cascos en toda la provincia
El Gobierno de Río Negro concretó una nueva inversión estratégica en seguridad al entregar 34 cascos de alta protección para motociclistas policiales en la Unidad Regional 1° de Viedma, como parte de una compra total de 200 unidades que demandó 144.200.000 pesos. El equipamiento, destinado a tareas operativas y preventivas en la vía pública, apunta a mejorar la seguridad del personal, optimizar el patrullaje motorizado y fortalecer la presencia policial en distintos puntos de la provincia.
La primera entrega se realizó en Viedma y estuvo orientada a efectivos que cumplen funciones diarias en calles, zonas rurales y accesos estratégicos, muchos de ellos con jornadas extensas y exposición permanente al tránsito. Se trata de hombres y mujeres de entre 22 y 50 años, que utilizan la moto como herramienta principal de trabajo y requieren protección confiable para actuar con rapidez y seguridad.
Además, junto con los cascos, se distribuyeron 12 kits de reactivos químicos para áreas especializadas en la lucha contra el narcotráfico, con una inversión adicional de 11.976.000 pesos, a razón de 998.000 pesos por kit. Estos elementos permiten realizar pruebas rápidas y precisas en procedimientos vinculados a drogas, mejorando la eficiencia operativa y reduciendo riesgos en la manipulación de sustancias.
Los cascos entregados no son estándar. Fueron diseñados específicamente para el uso policial y cuentan con certificación internacional ECE 22.06, una de las más exigentes del mercado. Están fabricados con materiales de alta resistencia, poseen sistema rebatible a 180 grados, doble visor —transparente y solar— y un interior desmontable y lavable, pensado para largas jornadas de servicio en climas cambiantes.
La distribución en distintos talles garantiza un ajuste correcto para cada efectivo, algo clave cuando se patrulla durante horas o se responde a emergencias en tiempo real. Este tipo de equipamiento reduce lesiones, mejora la concentración del conductor y permite una respuesta más segura ante situaciones imprevistas en el tránsito.
Esta entrega forma parte de una política sostenida que continuará alcanzando a otras ciudades y unidades policiales de la provincia, con el objetivo de invertir en prevención, cuidar al personal y fortalecer el trabajo en la calle. La seguridad también se construye con equipamiento adecuado, planificación y decisiones que impactan directamente en la vida diaria de quienes protegen a la comunidad.
Adminn25
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