Escuchar artículo

La convivencia con grupos de turistas israelíes se ha convertido en un tema candente en las redes sociales de Ushuaia, luego de que una influencer fueguina y un establecimiento comercial expresaran abiertamente su malestar, generando un intenso debate sobre el comportamiento de algunos visitantes y su impacto en la comunidad.

Aylen Mauricio Ivkovic, una influenciadora y organizadora de excursiones de Tierra del Fuego, publicó un video en el que describe conductas que atribuye a un “grupo muy específico” de jóvenes israelíes, de entre 22 y 28 años. “Son irrespetuosos, soberbios y arrogantes. Son sucios, no respetan al otro ni al entorno natural”, afirmó. En su testimonio, detalló que se mueven en grupos numerosos, ensucian senderos, llevan música a alto volumen, fuman, pegan stickers y no son bien recibidos en alojamientos por su comportamiento. “No conozco a nadie que haya tenido una buena o siquiera neutra experiencia con los israelíes”, aseguró, aclarando que su crítica no es política ni religiosa, sino basada en “lo básico de cualquier vínculo humano: el respeto”.

Esta intervención se viralizó en el mismo contexto en que el bar Dublín, de Ushuaia, generó una fuerte controversia al difundir un mensaje en el que señalaba que los turistas israelíes “no son bienvenidos” en su establecimiento. La publicación reavivó un debate latente en la comunidad sobre la conducta de algunos visitantes.

Cada verano, miles de jóvenes israelíes llegan a la Patagonia argentina tras finalizar su servicio militar obligatorio, siendo Ushuaia un destino emblemático dentro de sus rutas mochileras. Si bien fuentes del sector turístico consultadas en redes sociales reconocen que estos turistas son, en general, viajeros frecuentes y de alto impacto económico, admiten que incidentes puntuales con pequeños grupos han alimentado tensiones. Entre estos episodios se mencionan incumplimientos de indicaciones en senderos, desvíos no autorizados que derivaron en rescates y fiestas improvisadas en áreas naturales protegidas, como la zona de Laguna Esmeralda.

La polémica abrió una discusión más amplia sobre la necesidad de reforzar la comunicación de las normas de convivencia y cuidado ambiental para todos los turistas, sin distinción de nacionalidad, para preservar los recursos naturales que son el principal atractivo de la provincia. Hasta el momento, no ha habido declaraciones oficiales por parte del municipio o de las entidades turísticas sobre la advertencia emitida por el bar Dublín.

El debate, que trasciende el caso específico, pone el foco en el desafío de balancear la recepción de un turismo masivo con la protección del entorno y la calidad de vida local, promoviendo un mensaje claro de respeto a las regulaciones para todos los visitantes.


ESTESUR también en WhatsApp.

Sumate al canal y recibí las noticias al instante.

Sumarme al canal
Autor: Adminn25