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Cada 9 de noviembre, la Argentina conmemora el Día Nacional del Donante Voluntario y Habitual de Sangre, una fecha que recuerda la primera transfusión de sangre exitosa en el país, realizada en 1914. La jornada busca reconocer la solidaridad de los donantes y fomentar una cultura de donación responsable para garantizar la disponibilidad de sangre en el sistema de salud.

Donar sangre es un acto de amor y compromiso social, ya que una sola donación puede salvar hasta cuatro vidas. Dado que la sangre es un recurso irremplazable que no se puede fabricar, se requiere de donantes voluntarios todos los días. El Ministerio de Salud expresó su agradecimiento a los donantes y a los profesionales que integran los servicios de hemoterapia en los hospitales públicos.

Para ser donante, es necesario tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, gozar de buen estado de salud, haber dormido al menos seis horas y desayunar evitando grasas y lácteos. Además, debe respetarse un plazo de tres meses entre cada donación y es indispensable presentar el Documento Nacional de Identidad al momento de la extracción.

Existen diferentes grupos sanguíneos –A, B, AB y 0– y factores Rh –Positivo o Negativo–, y cada paciente debe recibir sangre compatible. Dado que solo alrededor del 10% de la población es Rh Negativo, se alienta especialmente a las personas con este factor a donar para asegurar su disponibilidad. Quienes no puedan donar, pueden colaborar difundiendo la importancia de la donación voluntaria y habitual.

El proceso de extracción es seguro, utiliza material descartable y dura entre siete y diez minutos, completándose en aproximadamente media hora. Se extrae una unidad de alrededor de 450 ml, junto con pequeñas muestras para los análisis correspondientes. Durante esta semana, los hospitales de la provincia organizarán diversas actividades para invitar a la comunidad a sumarse a esta causa solidaria.

Autor: Adminn25