Alarmante récord de casos de sífilis en el país. La situación en Río Negro y Viedma
Los casos nacionales aumentaron un 20.5% en el 2025 con respecto al 2024, según el informe publicado del Boletín Epidemiológico (BEN). El 2025 lleva hasta ahora notificados un total de 36.702 casos de sífilis.
Argentina atraviesa el mayor registro de sífilis desde que existen datos oficiales. Según los reportes epidemiológicos más recientes del Ministerio de Salud, en 2024 se notificaron casi 37 mil contagios y en apenas 44 semanas de 2025 el país ya rozó esa misma cifra. La curva no se ameseta: sube. La tasa nacional pasó de 56 casos cada 100.000 habitantes en 2019 a más de 93 en 2024, un aumento que supera el 60%. Los datos preliminares de 2025 muestran un crecimiento cercano al 20% adicional.
El mapa confirma que el fenómeno es federal, pero con un dato que resuena fuerte para la Patagonia: la región Sur registra la tasa más alta del país, con más de 120 casos cada 100.000 habitantes. Neuquén, Tierra del Fuego y La Pampa figuran entre las provincias más afectadas, mientras que Río Negro consolida una tendencia ascendente que preocupa.
La foto etaria es contundente: alrededor del 75% de los casos corresponde a personas de entre 15 y 39 años. El pico aparece en el grupo de 20 a 24. Allí, las mujeres muestran tasas de notificación incluso superiores a las de los varones.
Los especialistas coinciden en tres factores que explican el aumento: menor uso del preservativo, falta de campañas sostenidas de prevención y dificultades para acceder de manera rápida a testeos y tratamientos.
El incremento también se refleja en la sífilis gestacional y congénita. Entre 2019 y 2024, la tasa entre personas gestantes subió de 14 a más de 21 por mil nacidos vivos, y la sífilis congénita pasó de 1,6 a más de 2 por mil en el mismo período.
En Río Negro, la curva acompaña la tendencia nacional: la tasa de sífilis en embarazadas pasó de 5,3 a más de 12 por mil nacidos vivos entre 2019 y 2024. La sífilis congénita también se disparó. Neuquén presenta números similares.
Las y los infectólogos lo repiten casi como un mantra: cada caso de sífilis congénita equivale a una falla del sistema. Es una enfermedad prevenible y curable con penicilina, pero la falta de testeo oportuno y controles prenatales incompletos deja grietas por donde el problema se cuela.
Patagonia: tasas altas y diagnósticos que no frenan
En 2022, la Patagonia registró una incidencia superior a la media nacional. Río Negro notificó más de 550 casos con una tasa cercana a los 73 cada 100.000 habitantes, mientras que otras provincias de la región mostraron incluso cifras mayores.
Las autoridades sanitarias del sur del país vienen advirtiendo que el aumento se concentra sobre todo en adolescentes y jóvenes. En algunos centros de salud del Alto Valle, los equipos registran que hasta el 80% de los diagnósticos corresponde a personas de entre 15 y 30 años.
En Viedma, los registros del Hospital Artémides Zatti dan una señal contundente: el servicio de testeo para VIH e ITS detecta en promedio un caso de sífilis por día. En Cipolletti, los diagnósticos se duplicaron entre 2021 y 2023, y 2025 mantiene la curva ascendente.
La Legislatura rionegrina también expuso el panorama reciente: entre 2018 y 2023, Argentina registró más de 129 mil casos de sífilis y alcanzó un récord histórico en 2023. Desde entonces, las cifras no hicieron más que crecer.
En los barrios del Alto Valle, equipos de salud describen una postal repetida: jóvenes que llegan a consulta por otras razones y salen con un diagnóstico inesperado; test rápidos que se vuelven positivos semana tras semana; mujeres que recién detectan la infección en el control de embarazo.
Profesionales de la región coinciden en los mismos ejes: menor uso del preservativo, cambios en las prácticas sexuales, escasa educación sexual integral y dificultades del sistema para garantizar insumos y testeos constantes.
Desde el Ministerio de Salud rionegrino señalan la necesidad de hablar de “prácticas sexuales cuidadas” y no estigmatizar, pero reconocen que hacen falta campañas más efectivas y un acceso más fácil a test rápidos, preservativos y tratamientos.
Lo que se puede hacer hoy
Especialistas y equipos de salud insisten en una agenda inmediata:
Testeos periódicos para todas las personas sexualmente activas.
Control prenatal completo en el primer y tercer trimestre, con tratamiento también para la pareja.
Educación Sexual Integral que hable el lenguaje de las juventudes y circule en los espacios donde circulan los vínculos: escuelas, clubes, redes sociales.
La síntesis es clara: la sífilis tiene tratamiento, tiene cura y es prevenible. Pero mientras la estadística no deja de crecer, el desafío es que esa certeza salga del boletín epidemiológico y llegue a los consultorios, a las escuelas, a los barrios. Porque hoy, en la Patagonia y en todo el país, cada caso nuevo es un mensaje que no conviene ignorar.
Addmin25
Comentarios
Deja tu comentario